LA LUNA ES UNA AUSENCIA
Y tú, ¿quién eres de la noche errante
aparición que pasas silenciosa,
cruzando los espacios ondulantes
tras los vapores de la nube acuosa?
Negra la tierra, triste el firmamento,
ciegos mis ojos sin tu luz estaban,
y suspirando entre el oscuro viento
tenebrosos espíritus vagaban.
yo te aguardaba, y cuando vi tus rojos
perfiles asomar con lenta calma,
como tu rayo descendió a mis ojos,
tierna alegría descendió a mi alma.
¿Y a mis ruegos acudes perezosa
cuando amoroso el corazón te ansía?
Ven a mí, suave luz, nocturna, hermosa
hija del cielo, ven: por qué tardía!
aparición que pasas silenciosa,
cruzando los espacios ondulantes
tras los vapores de la nube acuosa?
Negra la tierra, triste el firmamento,
ciegos mis ojos sin tu luz estaban,
y suspirando entre el oscuro viento
tenebrosos espíritus vagaban.
yo te aguardaba, y cuando vi tus rojos
perfiles asomar con lenta calma,
como tu rayo descendió a mis ojos,
tierna alegría descendió a mi alma.
¿Y a mis ruegos acudes perezosa
cuando amoroso el corazón te ansía?
Ven a mí, suave luz, nocturna, hermosa
hija del cielo, ven: por qué tardía!
Marcharon todas las flores
para crear un hermoso lugar.
y ninguna se quiso quedar.
Lo mismo hicieron las nubes,
para así también admirar
y encontrar con sus virtudes
el lugar que han de regar.
Se fue también una estrella
para de cerca poder divisar,
la estampa divina y bella
que tanto se hacía presagiar.
ese instante maravilloso.
Todos marcharon a ver
a ese cielo tan hermoso.
Nada quedó, solo el vacío,
todo se fue para empezar.
No se sentía calor ni frío,
ni de cerca la brisa del mar.
Y así pasó, que de repente,
cuando nadie lo esperaba,
algo nuevo y atrayente
nuestro cielo iluminaba.
Ahora sí, ya se entendía
y el silencio fue un clamor
lo más bello no existía,
faltaba ese nuevo color.
Un color que ya vivía

que en saliendo de mi casa,
beneficiome a la Mercedes?
y apuntando a vuesa panza
con la punta de mi lanza
he de abríos…
Don Jenaro, ¿Vos burláis?
No consiento aquesta afrenta
y en bebiéndome esta menta
u os mato o me matáis.
Id terminando presto
vuesa agua mentolada.
Yo tomaré de aquesto,
vino y afilóme la espada.
Y decidme bellaco y rufián.
Contadme vuesa aventura…
¿La doncella goza cual pan
o se rasga las vestiduras?
Mucho saber queréis Vos.
La doncella sí se esmera.
De mirarla entrome tos
y para colmo carraspera.
Si vuesa merced no me mata
y las cuentas se saldasen,
yo avisole con gusto
y desde aquesta buena mata
cuando las doncellas measen
o al bañarse enseñasen
sus ofrendas y su busto.
Que aquesto, ni se percata…
Marchad pues tranquilo
mal rufián y buen bellaco
id Vos y traedme tabacopor si
acaso me las quilo.
acaso me las quilo.

FALTABAS TÚ

Alguien derramó una lágrima triste que al caer,
rozó suavemente a otro ser,
quedando éste prendido por la llama del amor.
Su corazón ya no era suyo,
lo acababa de regalar a esa persona que sin conocerla,
iba a ser parte para siempre de su vida.
Enciende esa llama e ilumina tu cara con la tenue luz de la vida, porque con el amor,
la harás resplandeciente y eterna...

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